Un libro añejo

Era un largo verano de los alegres años 20. Un joven profesor del Pembroke College de la Universidad de Oxford, de nombre John Ronald Reuel Tolkien, se encontraba corrigiendo varios exámenes de literatura inglesa. El tiempo pasaba despacio. Hoja tras hoja leía frases sin demasiado interés, hasta que llegó a sus manos una hoja en blanco, impoluta, inmaculada. Y hete aquí que el joven profesor cogió una pluma y, casi sin pensar, escribió: “En un agujero en el suelo vivía un hobbit“. En aquel momento no sabía lo que era un hobbit ni por qué motivo habría de vivir en semejante lugar, pero gracias a la maestría de aquel hombre, amante de la filología y de los mitos nórdicos, a lo largo de casi una decada se fue creando una de las mejores obras de fantasía que se conservan hoy día.

Publicado el 21 de septiembre de 1937 por la editorial George Allen & Unwin, El Hobbit nació como un cuento infantil más, con la única pretensión de vender el suficiente número de ejemplares como para amortizar su publicación. Sin embargo, las buenas críticas recibidas y el hecho de que la primera edición se agotara en tiempo record convirtieron la humilde obra de aquel profesor en todo un éxito. Tanto que poco tiempo después su editor le pediría una continuación, surgiendo de este modo El Señor de los Anillos.

Hoy, por tanto, se cumplen 75 años de tan maravillosa obra, justo el mismo año en que se estrenará la primera de las tres películas creadas por Peter Jackson para inmortalizar en la gran pantalla las andanzas de Bilbo, Gandalf, Thorin y compañía.

Si eres una de esas personas que no has tenido oportunidad de disfrutar de semejante maravilla, no te preocupes, tienes la suerte de contar con mil y una ediciones, a cada cual más cuidada, incluída la edición exclusiva y limitada de 3.500 ejemplares que Minotauro puso a la venta el pasado miércoles.

Y en el caso de que no seas amante de la lectura, tú te lo pierdes. Aunque, tranquilo, ya queda menos para las películas…