Catvertising

Curioso vídeo de la agencia publicitaria john st.

El poder de atracción de los gatos es inconmensurable. Que me lo digan a mí.

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The Settlers

The Settlers es un videojuego online gratuito al que me he enganchado de mala manera.

Creado por Ubisoft, es una combinación de juegos de estrategia como Age of Empires y juegos de construcción como CivCity: Roma. Según naces en el mundo de “The Settlers” se te adjudica un territorio y un pequeño núcleo de población representado por la casa del alcalde. A partir de ahí te toca obtener distintos recursos como madera, piedra, pescado o cobre que te servirán para fabricar a su vez distintos tipos de enseres con los que cubrir las necesidades de la población. A su vez, tendrás que construir nuevos edificios, descubrir nuevos sectores, derrotar enemigos y, por qué no, aliarte con algún que otro amigo para seguir avanzando.

Lo mejor de todo es que se trata de una plataforma gratuita, que no te obliga a descargarte ningún software pues basta con acceder a la página para poder jugar y que, además, te permite invitar a amigos y colaborar con ellos desde distintos territorios. Yo que no soy muy gamer que digamos estoy encantada con mi pequeño feudo. Se ve que este es mi tipo de juego.

Basta con registrarte en la página de inicio y crear tu perfil para empezar a disfrutar. Os lo recomiendo.

John + The Machine

North and South + Richard Armitage + Florence & The Machine = Felicidad absoluta.

Con qué pocas cosas se puede sonreir. Y John Thornton es una de ellas (con el permiso de mi hubby, claro está).

There’s a drumming noise inside my head

That starts when you’re around

I swear that you could hear it

It makes such an almighty sound

There’s a drumming noise inside my head

That throws me to the ground

I swear that you should hear it

It makes such an almighty sound

Louder than sirens

Louder than bells

Sweeter than heaven

And hotter than hell

I ran to a tower where the church bells chime

I hoped that they would clear my mind

They left a ringing in my ear

But that drum’s still beating loud and clear

Louder than sirens

Louder than bells

Sweeter than heaven

And hotter than hell

Louder than sirens

Louder than bells

Sweeter than heaven

And hotter than hell

Louder than sirens

Louder than bells

Sweeter than heaven

And hotter than hell

As I move my feet towards your body

I can hear this beat, it fills my head up

And gets louder and louder

It fills my head up and gets louder and louder

I run to the river and dive straight in

I pray that the water will drown out the din

But as the water fills my mouth

It couldn’t wash the echoes out

But as the water fills my mouth

It couldn’t wash the echoes out

I swallow the sound and it swallows me whole

Till there’s nothing left inside my soul

As empty as that beating drum

But the sound has just begun

As I move my feet towards your body

I can hear this beat, it fills my head up

And gets louder and louder

It fills my head up and gets louder and louder

There’s a drumming noise inside my head

That starts when you’re around

I swear that you could hear it

It makes such an almighty sound

There’s a drumming noise inside my head

That starts when you’re around

I swear that you could hear it

It makes such an almighty sound

Louder than sirens

Louder than bells

Sweeter than heaven

And hotter than hell

Louder than sirens

Louder than bells

Sweeter than heaven

And hotter than hell

As I move my feet towards your body

I can hear this beat, it fills my head up

And gets louder and louder

It fills my head up and gets louder and louder

El mundo de Rufus

En uno de mis muchos paseos por el mundo virtual en el que vivimos instalados hoy día me he topado con un personaje que me ha cautivado el corazón.

Billy Browne es un australiano afincado en Melbourne, propietario de un precioso gato llamado Rufus. Un día el minino cayó enfermo y el veterinario le mandó unas gotitas para los oídos que su dueño debía aplicarle todos los días. Aquel tratamiento, necesario para que la enfermedad remitiese, era una tortura para el pobre Rufus, quien acabó cogiéndole manía a su abnegado propietario e incluso se escondía de él cada vez que llegaba a casa.

Así pues, Billy, como muestra de agradecimiento a Rufus por tener que soportar el tratamiento, y a modo de disculpa por el daño que le había podido causar, decidió hacerle un regalo. ¿Y qué les gusta a los mininos? Pues una de sus mayores aficiones es subirse a lo alto de cualquier sitio, entrar y salir por cualquier agujero inverosímil y buscar confort en rincones de lo más variopintos, así que Billy se propuso construirle una torre de cartón en la que pudiera hacer todas esas cosas. Se puso manos a la obra, lo grabó en vídeo y lo colgó en youtube. Y este es el resultado:

El vídeo ha tenido tanto éxito que en poco más de un mes ha recibido más de tres millones de visitas, y Rufus se ha convertido en un personaje tan popular que, incluso, tiene su propia página de Facebook (de acceso público) donde su dueño va colgando nuevas fotos y vídeos de tan adorable mascota.

Yo quiero un Rufus.